La nutrición de los recién nacidos es de gran importancia para su desarrollo correcto y asegurar su crecimiento normal. La Organización Mundial de la Salud recomienda que durante los seis primeros meses de vida los bebés sean alimentados exclusivamente de leche materna, ya que esta contiene los nutrientes necesarios que le aportan al bebé una correcta alimentación y desarrollo de defensas en su complejo sistema inmunológico.  

Si bien, la lactancia materna es fundamental en la nutrición de los recién nacidos, cuando no es posible, se recomienda utilizar la leche de fórmula para sustituir y cumplir con sus necesidades nutricionales.

La nutrición de las mujeres en lactancia debe tener una alimentación correcta para poder ofrecer un alimento rico en nutrientes a los bebés. Durante estos primeros meses de vida, los pequeños obtienen Omega 3, DHA y una gran cantidad de elementos esenciales para el desarrollo del cerebro y de la vista. Se recomienda que las madres consuman alimentos como: nueces, semillas, huevos, yogur, soya, atún, salmón, frutos secos y complementos de vitamina D.